EL
TRATADO DE LIBRE COMERCIO ENTRE CENTROAMERICA Y ESTADOS
UNIDOS: UNA OPORTUNIDAD DE CRECIMIENTO Y DESARROLLO
¿Cuál es la posición de ANEP respecto del tratado comercial
de la región con Estados Unidos? Luego del anuncio del Presidente George
W. Bush de explorar un tratado comercial con Centroamérica, ANEP convocó en
febrero de 2002 a Junta Directiva con la participación de las 37 gremiales
socias. Luego de analizar diferentes aspectos, se acordó un total apoyo
al inicio de las negociaciones, y se reafirmó la importancia de la participación
conjunta de Centroamérica en las mismas, respetando las sensibilidades
las sensibilidades de cada país.
Asimismo se acordó la creación del Consejo
Empresarial Nacional para las Negociaciones Comerciales
con los siguientes objetivos:
- Desarrollar
consultas con los sectores productivos nacionales a
través de la Oficina de Apoyo al Sector Privado
para las Negociaciones Comerciales, ODASP, y trasladar
dichas inquietudes y posiciones a los negociadores
oficiales.
- Asesorar
técnicamente a los diferentes sectores productivos.
- Informar
permanentemente al sector privado sobre los avances
en las negociaciones.
- Hacer
recomendaciones al gobierno sobre las negociaciones,
tanto para definir posiciones regionales, como para
presentar posiciones conjuntas a los Estados Unidos.
- Los
sectores privados del resto de países centroamericanos
están organizados al interior, en estructuras
similares al Consejo Empresarial Nacional de El Salvador.
¿Por qué el sector privado salvadoreño apoya el proceso
de negociaciones que finalizarán con la firma de un TLC entre Centroamérica
y Estados Unidos? Existen varias razones.
- Por
principios filosóficos los empresarios salvadoreños
creen en promover las libertades y cada iniciativa
que tiene como objetivo disminuir las barreras al comercio
de bienes y servicios será apoyada.
- Por
efecto demostrativo: la evidencia empírica de
los últimos 40 años muestran que los
países que han optado por mayor apertura al
resto del mundo han logrado mayores tasas de crecimiento
y mejoraron sus niveles de desarrollo respecto de los
países que optaron por la posición contraria.
- Por
realidad comercial: los principales socios comerciales
de El Salvador son Estados Unidos y el resto de países
de la región centroamericana, en ese orden,
mercados que concentran el 90% del comercio exterior
nacional. Similares porcentajes en su comercio tienen
los otros países de la región.
- Porque
permite superar los esquemas de preferencias arancelarias
que de manera unilateral y temporal otorga Estados
Unidos a los países de la región: el
Sistema Generalizado de Preferencia y la Iniciativa
de la Cuenca del Caribe.
- Porque
la firma del TLC define con claridad las reglas con
que operará el comercio en el futuro con el
principal socio comercial del país, disminuyendo
sensiblemente la discrecionalidad de las autoridades
aduanera respectivas, lo cual genera certidumbre al
empresariado local sobre el tratamiento de los productos
a exportar, permite el diseño de estrategias
empresariales, fomenta las inversiones en las áreas
de interés y genera empleo.
- Porque
es una oportunidad valiosa para acelerar la integración
centroamericana, primeramente en lo operativo de las
aduanas y la armonización arancelaria, pero
también en las diferentes áreas económicas,
sociales, políticas y de infraestructura que
atañen a los gobiernos, con el apoyo del sector
empresarial.
- Porque
significa un impulso a la modernización institucional
del país.
- Porque
significarán aumentos en los flujos de inversión
extranjera directa, de transferencia de tecnología
y de conocimiento.
¿Qué resultado espera el sector privado salvadoreño de las
negociaciones? En palabras sencillas, alcanzar un buen tratado comercial, que
signifique beneficios para la mayoría de los sectores empresariales y
que permite generar empleos.
El sector privado tiene claro que la estrategia es negociar de manera conjunta
entre los países de la región con Estados Unidos, en contraposición
de que cada país realice su propia negociación. Para impulsar
este esquema, la Federación de Entidades Privadas de Centroamérica,
Panamá y República Dominicana, FEDEPRICAP, formada por las
entidades similares a ANEP en el resto de países, realizó una
Asamblea General Ordinaria en San Salvador en febrero de 2002. En dicha reunión
se invitó a participar a las Federaciones regionales de comerciantes,
FECAMCO, de industriales, FECAICA y de exportadores, FECAEXCA.
La Asamblea de FEDEPRICAP decidió apoyar firmemente la gestión
de los gobiernos para dar inicio a las negociaciones comerciales como región
con Estados Unidos, en coordinación con los sectores productivos del área,
y para tal efecto conformó el Consejo Empresarial Centroamericano
para las Negociaciones Comerciales, CECA. Las funciones del CECA son similares
a las descritas para el Consejo Empresarial Nacional, pero a nivel regional
y su funcionamiento se ha estructurado en tres niveles:
i. La Asamblea General con la participación de FEDEPRICAP y de las
federaciones regionales de comerciantes, industriales, exportadores, agropecuarios
y agroindustriales, avicultores y de la confección textil.
ii. El Comité Ejecutivo, formado por los Presidentes y Directores
Ejecutivos de las cúpulas empresariales de cada país de la
región.
iii. El Comité Técnico, formado por los negociadores privados
y cuerpo técnico de las cúpulas empresariales y de las federaciones
regionales.
Sectores empresariales sensibles a los resultados de las negociaciones comerciales
han constituido federaciones regionales para coordinar esfuerzos y definir
posiciones conjuntas de su sector en particular. A manera de ejemplo, hace
menos de un año se han constituido federaciones regionales de avicultores,
lecheros y procesadores de leche y de agricultores y agroindustriales, con
la clara intención de unificar propuestas regionales para presentar
a los gobiernos de cara a las negociaciones.
Por otra parte, en cada país hay un mecanismo de consulta a los diferentes
sectores. En El Salvador, ODASP realizó en diciembre de 2002 una ronda
de consultas a 52 sub sectores productivos nacionales para conocer el estado
actual, las expectativas y las posiciones de cada uno frente a las negociaciones
comerciales con Estados Unidos, las cuales han sido trasladadas en la mayoría
de los casos, de manera directa al Ministro de Economía y a los negociadores
oficiales. Este mismo procedimiento se realiza en cada país con sus
sectores productivos; posteriormente se intercambia la información
nacional con el resto de países para definir y unificar criterios
y posiciones que son trasladadas a los gobiernos.
En febrero, ODASP está llevando a cabo la segunda ronda de consultas
a los mismos 52 sub sectores para retroalimentarlos con información
regional y afinando detalles.
Durante el 2002 el CECA se reunió al menos dos veces por mes para
coordinar diversos aspectos, además del intercambio constante de documentos
e información. Estos mecanismos son la manera realista de hacer aportes
a las negociaciones para alcanzar el mejor acuerdo comercial posible con
Estados Unidos. Son las inversiones y los empleos generados por los empresarios
salvadoreños y centroamericanos las que están en juego y por
lo mismo, es mandatario querer influir para que nuestros países sean
sostenibles.
El trabajo alrededor de las negociaciones tiene un alto nivel de importancia,
pero solamente es parte del esfuerzo de los privados y del país. Por
otra parte, los empresarios se preparan para aprovechar las nuevas oportunidades
comerciales.
En el caso concreto del sector privado salvadoreño, desde hace tres
años, ANEP junto con las 37 gremiales socias y otras organizaciones
privadas presenta una agenda en el Encuentro Nacional de la Empresa Privada,
ENADE. Los documentos de ENADE contienes propuestas para el gobierno en las áreas
sociales, económicas y sectoriales, y han encontrado importante aceptación
en los tres poderes del gobierno: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial.
Los dos ejes básicos de las propuestas de ENADE son reducir los costos
de producir en el país y establecer reglas claras y predecibles del
juego que se cumplan por igual para todos los agentes. Una parte importante
de las propuestas están orientadas a crear condiciones para mejorar
la competitividad del país y de las empresas en temas infraestructura,
medio ambiente, seguridad, educación y salud.
Los empresarios han iniciado su modernización, buscando asesoría
e invirtiendo tiempo en profesionalizar sus cuadros gerenciales; otros se
han enfocado en sus negocios, han buscado nichos de mercado, logrado economías
de escala y consolidado alianzas estratégicas con empresas internacionales.
Sin embargo, no todas las empresas pueden realizar estas transformaciones
sin ayuda. Especialmente las pequeñas empresas y la agroindustria
requieren diversos tipos de apoyo para dar este salto cualitativo y una parte
de las propuestas de ENADE están justamente dirigidas a que el gobierno
ejecute una serie de programas y reformas en beneficio de estos sectores.
Mientras nos encontramos preparando el IV ENADE, podemos decir que las propuestas
realizadas por el sector privado han logrado el objetivo de influir positivamente
en las políticas públicas para beneficio del país. Sin
embargo, hace falta mucho por hacer. Respecto del tratado comercial con Estados
Unidos, es necesario trabajar fuertemente en el desarrollo del sector agroindustrial,
concentrándose en aquellos productos en que las probabilidades de éxito
sean mayores y los cuales exista tecnología para ser competitivos.
Esto requiere trabajo especializado, apoyo gubernamental, financiamiento
adecuado y capacidad empresarial, entre otros; en suma, una política
nacional para el sector.
Entiendo que la cooperación danesa realiza trabajo en las zonas rurales
de los países. Una parte de este trabajo puede ser orientado a mejorar
las capacidades productivas de determinadas zonas, contribuyendo en la identificación
de productos, procesos, insumos y mercados. Debemos esforzarnos en buscar
productos ganadores y evitar embarcarse en productos solamente por la tradición
y por el saber hacer actual.
El tratado comercial con Estados Unidos es parte del acelerado proceso de
globalización que experimentamos sin autorización de nadie
pero que causa efectos en todos. La responsabilidad de los empresarios salvadoreños
es entender estos procesos y sacar ventaja de los mismos.
Las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica
y Estados Unidos se iniciaron el mes pasado en Costa Rica y continuarán
la próxima semana en Estados Unidos, según la agenda establecida,
la cual espera alcanzar acuerdos en todas las áreas a finales del
presente año. Esta es la información relevante y esta disponible
para todos nosotros. La opción que ha tomado el sector privado es
querer influir para obtener un mejor tratado y en eso estamos trabajando.
Gracias
|