|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Nuestro país inicia el presente milenio con grandes desafíos por delante, los cuales están orientados a entregar igualdad de oportunidades para todos los salvadoreños y a superar los niveles de pobreza en que se encuentran amplios sectores de la población. Los efectos devastadores de la naturaleza como los terremotos de inicio de año y la reciente sequía nos empujan a seguir construyendo un nuevo El Salvador, a recorrer caminos de creatividad para encontrar las soluciones óptimas a cada problema que se nos presenta. El ambiente internacional adverso de los precios del café, del petróleo y la desaceleración de la economía mundial, principalmente de Estados Unidos, nos empujan como empresarios a dar respuestas innovadoras, a sacar fuerzas de las dificultades y a seguirle apostando a este país, no solamente por el nacionalismo ni porque fue la tierra que nos vio crecer, el cual es un incentivo natural. Le debemos apostar a este país porque ha decidido avanzar hacia esquemas de mayores libertades, en donde la iniciativa y el esfuerzo deben ser premiados por el mercado. Un país en que impera un sistema de libertades, donde cada quien puede tomar decisiones sobre su propio destino y ser responsable de ello, es un país propicio para el florecimiento de los negocios. Nosotros hemos sido testigos de cómo micro y pequeños empresarios han logrado crecer hasta convertirse en empresas generadoras de muchos empleos para los salvadoreños. Debemos apostarle a El Salvador para que guíe a Centro América en el proceso de integración con que soñaron nuestros padres y abuelos, el cual a pesar de los avances y retrocesos, es fundamental para la viabilidad de la región. El principal compromiso de los empresarios no solamente es mantener los actuales empleos en estos tiempos difíciles para la economía local y mundial, lo cual de por sí es un mérito. El compromiso que los empresarios salvadoreños queremos asumir esta tarde frente al país es generar empleos, de ser posible, mejores que los actuales y en este compromiso pondremos todos nuestra inteligencia, nuestra capacidad emprendedora y nuestras energías. Queremos transformar nuestras micro empresas en pequeñas, nuestras pequeñas empresas en medianas, nuestras medianas empresas en grandes, queremos vender nuestros productos en los mercados extranjeros, en el resto de Centroamérica, en México, en Estados Unidos, en Dominicana, en Chile y en todos los países con los que el gobierno logre establecer acuerdos comerciales. Nosotros hemos ido asumiendo la necesidad de mejorar nuestros procesos de producción, de introducir tecnología, de que nuestros trabajadores se capaciten y con ello mejoren sus salarios reales. Esta es una labor que vamos a seguir realizando para competir en los mercados globales. El único generador de empleos es el sector privado y por tanto, se requiere de nuestra inversión para superar el lento crecimiento en que nos encontramos. Es porque creemos en El Salvador, que hemos elaborado un documento que contiene propuestas de políticas sociales, de competitividad, macroeconómicas y sectoriales que establecen condiciones necesarias para que el sector privado pueda aprovechar las oportunidades existentes y crear nuevas. Esperamos que la presente propuesta sea un insumo importante para el trabajo que desarrollan los Órganos del Estado. El único generador de empleo es el sector privado, ya sea directamente a través de puestos de trabajo en las empresas, o indirectamente a través de los impuestos que pagamos y hoy nos comprometemos a seguir pagando. Siendo que los órganos del gobierno son financiados con los impuestos de todos los salvadoreños, es necesario demandar de cada funcionario público honestidad en su trabajo y esfuerzo permanente por prestar el mejor servicio posible y no convertirse en un obstáculo al desarrollo. Nuestros funcionarios públicos requieren hacer estudios adecuados a las funciones que desempeñan para profesionalizar su servicio, tener satisfacción por su trabajo y trabajar por el país, produciendo un trabajo eficiente y honrado. Hay un Plan que fue realizado con el aporte de muchos salvadoreños, que significó meses de esfuerzos, discusiones y aportes. El Plan de Nación nos entregó el año pasado las acciones concretas para lograr la conectividad entre de zonas geográficas y con el resto de Centro América, para desarrollar el país alrededor de territorios que tienen vocación natural propia. Es necesario dejar de soñar con la realización de los proyectos planteados por Plan de Nación y pasar a la parte de ejecución, para que con la inversión pública y privada podemos hacer de cada rincón de este país, una oportunidad para el desarrollo. Varias de las Acciones Territoriales forman parte de la presente propuesta. Existe algo que conocemos como "el sueño americano" asociado a los Estados Unidos. De hecho, una gran cantidad de compatriotas han viajado a esas tierras en busca de ese sueño. Más de alguien justifica que Estados Unidos es un país grande porque posee inmensas riquezas naturales; sin embargo, otros países con enormes riquezas naturales tienen alarmantes niveles de pobreza y subdesarrollo. La principal riqueza de Estados Unidos está en su sistema de libertades. Nosotros tenemos la responsabilidad, tanto sector privado como gobierno, de trabajar juntos en lograr un país de oportunidades, en que exista libertad para emprender una actividad en beneficio propio y de la comunidad. Un sistema de libertades es algo que se logra con años de trabajo, pero con claridad de cual es la meta para no desviarse de la ruta. Varias de las propuestas que contiene este documento de ENADE 2001 son acciones para iniciar en el presente y continuar en el mediano y largo plazo. En ese sentido, estamos trabajando en un documento que contenga la visión del país para el futuro, en donde queremos estar en quince o veinte años, con el cual deseamos hacer un nuevo aporte al país. En el futuro, serán nuestros hijos los que estarán reunidos en un evento similar, discutiendo la situación económica y social del país, y de los logros que alcancemos en este tiempo dependerá que sus discusiones no estén centradas en reducir la pobreza extrema. La presente propuesta toma como insumos básicos el documento presentado en ENADE 2000 y nuevos insumos que aportaron las gremiales empresariales y la nueva realidad del país. Esperamos que las propuestas que se presentan a continuación sean acogidas por los tres Órganos del Estado, y luego de su respectiva priorización, se revisen y discutan en mesas de trabajo, previo a su implantación.
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||