En consistencia con la visión de nación
que plantea el sector empresarial, la cual trasciende hacia
el largo plazo, reiteramos nuestro compromiso con el ejercicio
responsable de la libertad y de la libre empresa, sustentado
en fundamentos solidarios en su renovado enfoque social, para
hacer humana la gestión de la economía, para progresar
con decisión en el combate de la pobreza extrema y entrar
con determinación por el camino hacia el desarrollo.
En ese sentido, la empresa privada plantea sus nuevos compromisos
con los trabajadores, el mercado, el Estado y la sociedad en
general.
1. Ampliar y profundizar el concepto
de función social, en todas las empresas, sin distinción
de su tamaño o sector de trabajo, destacando su responsabilidad
social solidaria con toda la sociedad, para fortalecer su papel
como nuevo agente en la trasformación de la misma.
2. Invertir en El Salvador para ampliar las oportunidades
y mecanismos para que los beneficios del progreso lleguen solidariamente
y de manera significativa a todos los salvadoreños.
3. Velar por la satisfacción
de las necesidades de la población, mediante la oferta
de bienes y servicios de alta calidad y a precios competitivos,
facilitando la transparencia en los mercados, el flujo de información
y promoviendo sistemas integrales de calidad y de mejora continua.
4. Elevar la competitividad de
las empresas y del país mediante la inversión
en capital humano y tecnología, como medio fundamental
para ganar nuevos mercados y elevar el nivel y calidad de vida
de los trabajadores, aliados estratégicos para alcanzar
el desarrollo, promoviendo la co valorización
y la visión compartida sobre la empresa, la ética
laboral y la sociedad.
5. Fomentar el desarrollo de la
ciencia y tecnología, con el apoyo y en concordancia
con las necesidades del sector productivo, mediante acuerdos
con las instituciones de estudios superiores y tecnológicos.
6. Ejercer contraloría social
en el desarrollo de políticas públicas orientadas
a incrementar el capital humano y satisfacer las necesidades
básicas de la población, así como en la
lucha contra la pobreza que debe liderar el Estado, en su papel
subsidiario, y complementado por el sector privado, en su papel
solidario.
7. Trabajar hacia el interior del
sector empresarial, para conformar cadenas productivas que integren
a la grande, mediana, pequeña y micro empresa, de modo
que todos tengan oportunidades para beneficiarse del progreso,
así como de los tratados comerciales y de la efectiva
integración de Centroamérica.
8. Establecer y promover la responsabilidad
en el registro correcto y transparente de las operaciones de
las empresas, para prevenir situaciones como las recientemente
reveladas en los mercados desarrollados, con adversos impactos
económicos, financieros y en la confianza del público.
9. Promover la responsabilidad
en el cumplimiento cabal de los deberes tributarios, para contribuir
con decisión al desarrollo y evitar que esto se convierta
en una práctica de competencia desleal.
10. Promover el uso racional de
los recursos públicos y la sanidad y estabilidad fiscal
en el corto, mediano y largo plazo, garantía de la estabilidad
macroeconómica y financiera nacional.
11. Reiterar su firme e ineludible
compromiso de defensa de la propiedad privada de los medios
de producción, así como de la seguridad de los
derechos de propiedad y de la vida de las personas, del usufructo
de los beneficios de las empresas o de los ingresos de los trabajadores.
12. Reiterar y ampliar el compromiso
empresarial con la recuperación y protección del
medio ambiente, así como con la adopción de prácticas
de producción más limpia y de compensación
ambiental.
En concordancia con la visión de nación que presenta
el sector empresarial, la ANEP establecerá un plan de
trabajo para coordinar esfuerzos hacia el interior de su organización
y promoverá su ampliación hacia el interior de
cada una de las gremiales miembros, a fin de garantizarse el
cumplimiento de estos compromisos. También iniciará,
desde ya, los trabajos para apoyar la consecución de
las medidas de políticas públicas y las sectoriales,
así como otras que emanen de las mesas de trabajo.
Por último, hace un llamado a los tres órganos
fundamentales del gobierno a continuar trabajando en pos de
los mejores intereses del país, para llevar a cabo una
nueva transformación institucional, de cara a los nuevos
desafíos que enfrentamos como nación que aspira
a ser parte del mundo globalizado y lograr el mayor beneficio
como una sociedad que progresa en paz, libertad y equidad.