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Resultados ENADE 2001

INTRODUCCIÓN
Primera Parte
ENADE 2002 I. VISIÓN DE NACIÓN DEL SECTOR EMPRESARIAL
2a. Parte II. COMPROMISOS DEL SECTOR EMPRESARIAL
III. PREMISAS PARA FACILITAR EL LOGRO DE LA VISIÓN DE NACIÓN
A. INSTITUCIONALIDAD
B. GOBERNABILIDAD
C. COMPETITIVIDAD
D. INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA


INTRODUCCIÓN

El Salvador ha evolucionado rápidamente y se ha convertido en un país que destaca en Latinoamérica por su proceso de modernización y apertura y por ubicarse entre los más libres del mundo. En los años ochenta nos reconocían por la guerra interna y las violaciones de derechos humanos, los empresarios luchábamos por abrirnos paso en un entorno de asfixiante intervención estatal y para los trabajadores era común la alta inflación y ver el anuncio “no hay empleo”, mientras todos los indicadores de desempeño económico y de situación social empeoraban, de modo que la pobreza alcanzó a 65 por ciento de la población. Fueron duros y dolorosos tiempos, porque en nuestra lucha por la libertad y la libre empresa vimos cómo la violencia nos arrebataba a grandes dirigentes empresariales.

En los noventa, el sector privado –liderado por la Asociación Nacional de la Empresa Privada, ANEP– promovió reformas orientadas a construir los fundamentos de un nuevo El Salvador. Se logró la paz y aceleró el proceso democrático, que abrió espacios a todas las corrientes ideológicas. Se bajaron y eliminaron impuestos onerosos, se abrió y liberó la economía, se eliminaron los controles de precios y la inflación se redujo a bajos niveles, se estabilizó la moneda, disminuyó la tasa de desempleo, ubicándose entre las más bajas de Latinoamérica, y la pobreza se redujo a 45 por ciento. Esto contribuyó a lograr una importante estabilidad macroeconómica y sociopolítica. Además, se reprivatizó el comercio externo y la banca, se privatizaron los servicio de telefonía y la distribución de energía eléctrica, se creó un sistema privado de pensiones, dejamos de depender de las donaciones extranjeras y, como país, pasamos a ser sujetos de crédito.

Todo lo anterior fue acompañado de profundas transformaciones que emanaron de los tres órganos fundamentales del Gobierno, loe que generó un clima de negocios propicio para la inversión privada interna y externa. Sin embargo, el rápido crecimiento económico del primer quinquenio se vio contrastado por una desaceleración en los últimos años del decenio, resultante primordialmente, de factores externos.

Así llegamos a un nuevo milenio, caracterizado a nivel global por una revolución del conocimiento que impone cambios vertiginosos a empresarios y trabajadores y demanda al Estado convertirse en facilitador de la actividad privada, para enfrentar con éxito los tiempos signados por la globalización. Los empresarios debíamos encontrar mecanismos más idóneos para establecer nuestra visión de país, trazar el camino a seguir e identificar obstáculos a superar, lo que dio vida a este foro estratégico y de trascendencia histórica que es el Encuentro Nacional de la Empresa Privada, “ENADE”.

El primer ENADE en 2000, surgió cuando confrontábamos un prolongado período de lento crecimiento, haciendo que las propuestas apuntaran primordialmente a la reactivación económica, aunque sin perder de vista la necesidad de retomar un mayor ritmo de crecimiento en el mediano y largo plazo, dentro de una estrategia integral de desarrollo, tal como lo planteara la Comisión Nacional de Desarrollo en el Plan de Nación.

Importante fue la apertura del Gobierno, especialmente, del Presidente de la República, con su decisión de integrar diferentes mesas de trabajo con funcionarios de alto nivel y representantes empresariales. Lamentablemente, esta lógica de trabajo fue interrumpida por los terremotos de 2001, cuando el sector privado replanteó su agenda para ayudar a los hermanos damnificados, en el marco de su función social solidaria.

Los terremotos acentuaron la delicada situación económica del país, cambiaron las prioridades y presentaron nuevos desafíos. El escenario socioeconómico que se visualizaba en la propuesta de reactivación de ANEP no era el mismo.

A pesar de estas dificultades, se concretaron varias medidas, entre ellas el tratado comercial con México, la definición de la política cambiaria a través de la Ley de Integración Monetaria, la creación del Fondo Vial, el proceso de modernización de las aduanas, la construcción de carreteras y el aumento de los aranceles a productos sensibles del sector agropecuario, los cuales generaron mejores condiciones para el progreso del país.

También hubo depuraciones en la Policía Nacional Civil, la Fiscalía General de la República y el Órgano Judicial; y se progresó en el combate del secuestro, lo cual tiende a crear mayor confianza para la inversión y el trabajo.
Es importante destacar la valiosa contribución de la Asamblea Legislativa, que contribuyó a hacer realidad una parte importante de la agenda de interés nacional, aprobando tanto el Presupuesto General de la Nación de 2001 como diferentes cuerpos legales trascendentales para el país.

Así llegamos al Segundo ENADE realizado en agosto de 2001, el cual también tiene progresos significativos en la construcción de un moderno mercado, abierto a la sana competencia y dispuesto a crear alianzas estratégicas y ser parte exitosa en el mundo globalizado en que vivimos.

Se concretaron los tratados comerciales con República Dominicana y Chile, se firmó el tratado con Panamá, y se progresó decisivamente en pos del inicio de un TLC con Canadá, con los Estados Unidos y otro posible con la Unión Europea y, en el ámbito de la integración centroamericana, se avanzó en la integración aduanal regional.

Se avanzó en el esfuerzo por mejorar, ampliar y hacer un uso más eficiente de la infraestructura nacional, mediante el establecimiento del financiamiento permanente para el FOVIAL, la eliminación del subsidio del diesel a la oferta del transporte colectivo y el inicio del reordenamiento del transporte de pasajeros, la reconstrucción de la Autopista al Aeropuerto Internacional, la reparación de varios tramos de la carretera Panamericana y la finalización de la primera etapa del proyecto de Caminos Rurales Sostenibles. La aprobación y ratificación de los préstamos para la construcción del Puerto de Cutuco y de la primera etapa del anillo periférico, permitirá su pronta construcción.

En reuniones entre el Fondo Social para la Vivienda y CASALCO se lograron acuerdos para facilitar el acceso al crédito a los empleados del sector público y privado.

Las condiciones comerciales fueron mejoradas con la prórroga de los regímenes de zonas francas hasta el 2010, en el marco de la OMC, con la aprobación de la Ley Orgánica de Aviación Civil y de la Ley Especial para Sancionar las Infracciones Aduaneras, acompañada con el decidido combate al contrabando.

Se establecieron mejores condiciones de lucha contra el crimen y la violencia que deterioran el clima de negocios y la confianza de las personas, al ejecutarse planes estratégicos conjuntos de combate del secuestro por la PNC y la Fiscalía General de la República, con resultados que nos obligan a hacer un reconocimiento especial a cada policía que ha expuesto u ofrendado su vida en la lucha contra el mal.

Se aprobaron importantes leyes que potencian a El Salvador para convertirse en una moderna plaza financiera en Centroamérica, con capacidad de acompañar a los empresarios salvadoreños en su incursión en la región y los países con quienes se tengan tratados comerciales, así como ofrecer servicios interconectados con las principales bolsas mundiales.

Se hicieron esfuerzos importantes para hacer recortes significativos en el gasto corriente, reorientando el gasto público hacia sectores sociales prioritarios, como educación, salud e infraestructura. El 2002 es el año con la mayor asignación presupuestaria en inversión pública, similar al monto invertido en el año de los terremotos. Mayor satisfacción nos causa saber que se continúa haciendo un esfuerzo por contener el gasto corriente y aspirar a limitar el déficit fiscal por debajo de lo presupuestado originalmente para 2002.

Especial reconocimiento damos a los logros en educación, como el fortalecimiento financiero de Institutos Nacionales, los programas de becas para estudios de doctorados y maestrías en el exterior y la incorporación a los planes de estudio de la enseñanza de moral, ética y valores a los niños en las escuelas públicas. Esto último debe profundizarse como herramienta para combatir la violencia que unos pocos imponen a la gran mayoría de jóvenes que buscan el progreso personal y familiar.

Después de dos años del primer evento, no sentimos satisfechos del trabajo realizado, tanto por la apertura que ha mostrado el gobierno central, como por la labor desarrollada por la Asamblea Legislativa, que nombro una Comisión Ad – Hoc para dar seguimiento a las propuestas presentadas en ENADE 2001, y que como resultado, se aprobaron 19 leyes y reformas legales, alcanzando un 60% de las prioridades legislativas coincidente entre dicho órgano del gobierno y el sector privado.

El trabajo que ha desarrollado el sector privado en el marco de los dos primeros ENADE ha sido arduo y el progreso significativo, en el proceso de construcción de un nuevo El Salvador, caracterizado por un sistema de libertades y una economía de mercado, que debemos defender con resultados que contribuyan decididamente al progreso nacional, con equidad.

Así llegamos a este tercer ENADE en 2002, con un El Salvador que se reconoce como un país emprendedor, moderno, libre y abierto al mundo. Pero, eso no basta. El dinamismo del progreso nos impone nuevos y trascendentales desafíos que debemos tomar y empeñarnos para ser exitosos. Debemos estar conscientes de nuestras capacidades empresariales y tener la firme voluntad de invertir en El Salvador. Es urgente desplegar nuestra habilidad e ingenio productivo y comercial de acuerdo a las demandas de los nuevos tiempos.

Es nuestro imperativo histórico tener confianza en nosotros mismos y en nuestro país, ya que de nuestras propias fuerzas depende construir nuestro destino y el progreso sostenido que nos lleve al desarrollo integral de nuestra sociedad. Debemos compenetrarnos que de esto dependerá la permanencia y fortaleza del sistema de libertades, que tanto esfuerzo nos ha costado, así como la magnitud de las oportunidades que heredaremos a las futuras generaciones para seguir en el camino del progreso.

Por eso, hoy enfrentamos con decisión la coyuntura histórica para proyectarnos más allá del corto plazo y estructurar una visión de largo plazo, sustentada en la urgencia de ganar con rapidez y sistemáticamente mayores y mejores niveles de competitividad y de hacer efectiva la renovada concepción de la función social de la empresa. No hay más donde mirar, no hay más donde pedir, porque esencialmente está en nuestras manos construir el país que todos anhelamos, para vivir en paz social, disminuyendo constantemente la pobreza extrema y progresando con equidad, hacia el desarrollo nacional integral e integrador.


INTRODUCCIÓN
Primera Parte
ENADE 2002 I. VISIÓN DE NACIÓN DEL SECTOR EMPRESARIAL
2a. Parte II. COMPROMISOS DEL SECTOR EMPRESARIAL
III. PREMISAS PARA FACILITAR EL LOGRO DE LA VISIÓN DE NACIÓN
A. INSTITUCIONALIDAD
B. GOBERNABILIDAD
C. COMPETITIVIDAD
D. INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA

 

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